septiembre 09, 2011

Relaciones Unilaterales

Es curioso. Es parte del paradigma colectivo el saber que el término de una relación amorosa duele, y puede generar vahídos importantes y frecuentes en aquellas personas cuyo ‘corazón’ (por favor, entiéndase en el sentido metafórico obvio) se encuentra roto, o en proceso de lenta recuperación. ¿Por qué no forman parte de este paradigma global aquellas relaciones fallidas, que jamás lograron concretarse? Apunto particularmente a aquellas relaciones que fracasan antes de incluso comenzar. ¿Son éstas acaso menos importantes, por poseer un carácter abstracto? ¿No pudieron bajo ningún caso haber penetrado en lo profundo del sentir, y haber roto aquel hielo de literatura, sin involucrar necesariamente los actos tradicionales del amar?

No es mi intención llenar este espacio de aquella verborragia cursi y necia, que según algunos me caracteriza, pero -para lamento de otros- siento que precisamente es hoy el día para profundizar en el tema en cuestión. Muchas cosas puedo escribir sobre aquella estropeada relación que nunca llegó a ser tal. A su vez, otras tantas de aquel amor que por (mala) suerte no existió, y muchas más de las palabras que -a falta de valor- no se dijeron. En concreto, lógico será pensar que nos interesará saber únicamente el resultado (o más bien, la falta de resultado) de estas situaciones. Personalmente, me considero un fiel creyente de que estos tres casos tienen una importancia trascendental en la formación de un individuo sentimentalmente correcto.

Disculparán ustedes la autorreferencia, pero llevaré a mi vida estas interrogantes. ¿Qué habría sido de mi desarrollo sentimental, si a los siete años no me hubiese enamorado perdidamente de aquella niña, cuyos dorados cabellos respiraban -por, y para ella- aires de superioridad? ¿Cómo hubiese enfrentado mis relaciones futuras, si a los diez no hubiese anhelado ser el único y exclusivo dueño del amor más solicitado en ese entonces? Finalmente, y no por esto menos importante… ¿Qué sucedería si en un futuro no encontrara un relato entre mis recuerdos, donde abordara aquellos datos interesantes sobre una relación que jamás logré concretar? ¿No sería acaso algo importante que comentarles a mis nietos?

Tal vez lo anterior podría resultar en una simple anécdota, y relatarlo con total carácter de cotidianidad. Podría suceder también todo lo contrario, y que mi oratoria me permita expresar la experiencia como aquel trago del elixir bendito, por supuesto jamás bebido. Independiente del ‘cómo’ se cuente, es importante destacar que el simple hecho de recordarlo dará fe, que por sobre todo, se trata de un hecho que ha trascendido, y de alguna u otra manera, marcó mi vida, mi juventud y adolescencia, y mi mente albergará las imágenes de aquellas -por siempre memorables- jugadas mal hechas. A mi parecer, es necesario tener alguna historia para contar, en la cual el campeón se haga cobarde, y el culpable sea quien la relate.

El propósito que persigo con estas líneas, no es el de comenzar a almacenar historias para crear una biblioteca mental, llena de volúmenes de fracasos, o eventuales victorias amorosas. Más bien, es de mi interés notar que estos episodios trascienden, y tanto es así que forman al individuo, hasta un punto en el cual aprenden a valorar con creces las relaciones concretadas y establecidas, y de sobremanera la que actualmente posea. Estaremos frente a un problema de dimensiones, cuando (estando, o no) en una relación estable, se añore aquella que jamás alcanzó a serlo.

Parecerá una joda, pero es una debacle en un tu hogar. Es una debacle en tu cuarto. Es una debacle en ti, en tu mundo y en todo lo que te importa y representas. Aquella hecatombe te perseguirá, y para lamento de todos nosotros, individuos sentimentalmente correctos, nada se puede hacer al respecto, ya que ha penetrado en lo profundo del sentir, y ha roto sin duda aquel hielo de literatura, sin haber involucrado aquellos banales actos del amar.

Hasta una próxima lectura.


8 comentarios:

  1. había escrito ya y se borro! u.u
    pues como dije anteriormente,uno más aprende de los errores que de los logros :) es necesario tener relaciones que jamas tuvieron buen fin, y así como tú, yo también tengo una lista bien larga, jajaja.. pero me alegro de ello, pues he aprendido bastante :D...
    buen texto :).. pero no era ajeno para mi :P

    pues como dijo Nietzsche: lo que no te mata te hace más fuerte :)

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  2. Te hace más fuerte, y más sabio. Hablas de la relaciones que no tuvieron buen fin, mientras yo apunto a aquellas que no tuvieron ni siquiera un comienzo. De todos modos, soy un convencido de que ambas son parte importante en la formación de un individuo sentimentalmente correcto. Gracias Ale.

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  3. Añorar una relación que nunca comenzó *.* Pese a que no tengo una larga lista como la ale xD admito que tengo dos en mente que sí pesan en mi vida en la que más de una vez pensé "que hubiese pasado si...?" Pero asumo que las cosas pasan por algo!! quizás no era el momento de haber tenido una relación con ellos... quizás sea más en el futuro y aparezca una segunda oportunidad :O jaja uno nunca sabe :B Me gustó el texto y ya te lo había dicho <3 xD

    pd: Me encantó la foto, so cute ^.^

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  4. Jajaja gracias por la apreciación de imagen, también la encontré tiernucha y apropiada (claro está, por el tamaño de los corazones).

    Sea larga o no la lista, personalmente creo que no es algo del todo relevante. Más importante es que HAY alguien con quien no hubo nada, y eso nos formó y moldeó poco a poco hasta ser lo que somos hoy.

    Gracias Patty.

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  5. primero que etodo a mi tambien me ha pasado claro... jaja
    Ademas pienso que las relacioones fallidas aun antes d empezar si pueden y tienen todo el derecho a ser reconocidas como parte nuestra expeiencia con el fin de ser analizadas para que sean utiles en relaciones posteriores.
    En este momento de mi vida, estoy en que las cosas pasan cuando y como tienen q pasar, para nuestro propio bien aun cuando nosotros no lo entendamos nunca. Por eso creo que cuando no se dio algo, es porque simplemente asi tenia q ser.

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  6. Eso que dijiste es importante. Las cosas sucederán cuándo y cómo tengan que hacerlo, y ojalá todo con el fin de construir un mejor futuro. Esto tanto para las relaciones de pareja, como para todo lo de más que vivimos. Justamente hoy desarrollé la idea, y la publicaré en un futuro cercano. Gracias Massi (:

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  7. Esto me hace pensar firmemente en que para levantarse, es necesario haber caido antes, y aunqe si bien hay ciertos amorios qe no son del todo fracaso tampoco son del todo victoria, ambos nos enseñan a caminar y forjar nuestros parametros :D

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  8. Cuánta razón, Ruth, pero qué se le puede hacer. C'est la vie. Gracias por tus palabras (:

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